martes, 4 de febrero de 2014

STOP a la privatización de la sanidad pública

En los albores de este nuevo siglo y embebidos por el concepto de Globalización que todo lo impregnó de pensamiento único, se empezó a  extender la creencia de que la movilización ciudadana en contra del poder establecido- sobre todo, cuando éste se asienta en gobiernos de holgada mayoría absoluta- era un completo acto de inutilidad, propio de sectores trasnochados e instalados frecuentemente  en el radicalismo político.

La llegada de la crisis y su aprovechamiento por parte del PP (con mayoría absoluta y un inmenso poder territorial desde 2011- para emprender la mayor oleada de recortes en servicios y prestaciones de la historia democrática reciente dio origen a multitud de movimientos de profesionales, que bajo la denominación genérica de “mareas”, denunciaban y denuncian mediante movilizaciones de gran calado la creciente privatización de pilares esenciales del Estado Social y Democrático de Derecho que consagra la Constitución.

Un ejemplo palmario lo han representado durante meses, los miembros de la Marea Blanca de la Sanidad madrileña. El empecinamiento del Gobierno regional, en manos durante décadas de las huestes  más ultras del Partido Popular, por llevar a cabo la privatización de seis hospitales de titularidad pública desató un fuerte proceso de contestación profesional y ciudadana que, con la ayuda inestimable del PSM (y sus continuos recursos judiciales sobre la inconstitucionalidad de la medida),  han conseguido no solo paralizar la recurrentes iniciativas del Gobierno Regional en materia sanitaria, sino frenar la privatización de su gestión, con la caída fulminante de su consejero promotor, Fernández Lasquetti y el consiguiente varapalo en las aspiraciones políticas del Gobierno de Ignacio González.


Desde el  área de Defensa de los Servicios Públicos del PSOE de Pozuelo de Calatrava, aparte de congraciarnos con el auto que revoca y pone en suspenso la privatización de la Sanidad madrileña, garantizando la atención pública y universal a todo ciudadano madrileño que lo requiera, queremos poner en valor la utilidad y la fuerza  de la movilización como herramienta contestataria  a los desmanes provocados por las interesadas decisiones políticas de corte neoliberal y hacer nuestra la vieja soflama izquierdista de: “Si luchas puedes perder, si no lo haces estás perdido”.