lunes, 19 de septiembre de 2011

Rubalcaba propone la creación de una Oficina para combatir el fraude fiscal

El candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció hoy en Barcelona una de sus grandes propuestas electorales: la creación de una Oficina para combatir el fraude fiscal. Una oficina que –esbozó Rubalcaba- permitirá “conectar las bases de datos de Hacienda, de la Seguridad Social, y de la Policía y los cuerpos de seguridad autonómicos” que en estos momentos no están “suficientemente coordinadas”, y que supondrá “declarar la guerra al fraude fiscal”.

Rubalcaba aseguró que la puesta en marcha de la Oficina contra el fraude con los tres instrumentos de inspección “coordinados bajo un sólo mando” nos va a “dar recursos”, y la “ventaja” es que “no sólo nos da dinero líquido para el año, sino que aumenta la base impositiva y, por tanto, da dinero para siempre”.

Rubalcaba explicó que en 2010 la inspección fiscal logró recaudar 10.000 millones de euros y que este año deben rondar ya los 6.000 millones. El líder socialista aseguró también que esta medida se llevará a cabo salvaguardando los derechos fundamentales.

No más impuestos a clases medias y rediseñar el de Patrimonio

Durante su intervención, el candidato socialista se mostró “convencido” de que “no hay que tocar la presión fiscal sobre las clases medias” ya que “sería un error”, entre otras cosas porque “son las que soportan una buena parte de la fiscalidad española”.

“No hay que hacerlo”, insistió Rubalcaba, “hay que buscar dinero donde lo hay, que lo hay, y pedirle esfuerzos a sectores que han vivido bien al abrigo de la crisis, que han podido resistir o que incluso han visto en la crisis una verdadera oportunidad”.

Defendió en este contexto sus ya conocidas medidas de gravar los beneficios de los bancos y la recuperación de un impuesto de patrimonio para las grandes fortunas, que habrá que “rediseñar” en un futuro, porque hay personas con grandes capitales que “se escapan” de pagarlo.

Rubalcaba respondió a Rajoy que es muy grave que le acuse de mentir sobre el destino del dinero que se recaude con el impuesto de patrimonio porque, independientemente de quién tenga el dinero en sus manos, el Estado o las Comunidades Autónomas, con esos 1.000 millones de euros se podrá pagar la seguridad social a 300.000 contratos de fomento del empleo para jóvenes. Lo que no aclara el candidato del PP, –añadió el líder del PSOE- es “por qué no quiere hacer eso”.

Zanjó también la polémica sobre compensación o no a las CC.AA del impuesto y aseguró que “no puede ser que reciban la compensación y el impuesto. Eso habrá que ajustarlo”, pero –aclaró- “nadie puede cobrar dos veces por lo mismo”.

Rubalcaba explicó asimismo que 1.000 millones de euros podrían servir también para que las CC.AA., que ahí sí tienen la competencia, contraten a 25.000 profesores. Si las comunidades del PP se quedan con ese dinero “en vez de echar profesores en la escuela pública, podrían contratarlos”, afirmó.

Por tanto, resumió, “fíjese señor Rajoy si podemos hacer cosas, usted y yo, con 1.000 millones de euros: fomentar 300.000 contratos, el Estado y las CC.AA, o contratar 25.000 profesores las comunidades. Ese es el tema de fondo, si quiere hacer eso o no. Si se preocupa de los grandes patrimonios, o de echar una mano a los que no tienen empleo o a la educación y a la sanidad”.

Sí a los eurobonos

Rubalcaba insistió en que la estabilidad financiera sólo llegará “cuando Europa resuelva sus problemas”: en primer lugar, “tiene que resolver el problema griego y eso significa decir con toda claridad que Grecia no debe salir del euro”, apuntó. En segundo lugar -dijo- “hacen falta recursos para pagar la deuda griega”, y en tercer lugar, hay que poner en marcha cuando antes “lo que llamamos facilidad financiera y la definición jurídica de esa facilidad financiera”.

El candidato socialista defendió también los eurobonos. “Eurobonos hacen falta”, dijo, y por ello se mostró partidario de “convencer a Alemania de que no es necesariamente una fórmula de centrifugar la deuda, ya que hay fórmulas técnicas para que los eurobonos permitan, por ejemplo, establecer la defensa del 60% de la deuda del conjunto de los países”.

Asimismo, en el ámbito europeo, defendió la tarea del BCE, aunque apostó porque “pase a ser una cosa distinta de lo que es”, la necesidad de un presupuesto común europeo y de una armonización fiscal y apostó también por cumplir el Tratado de Lisboa.