miércoles, 27 de octubre de 2010

La 'bien pagá' restriega su nómina en los morros de los sindicatos

La millonaria secretaria general del Partido Popular, María de los Dolores de Cospedal, que todos los años factura 241.840 euros (167.864,98 por el PP y 69.310,52 por el Senado, además de los rendimientos de sus abultadas cuentas bancarias, más de medio millón de saldo medio), casi el triple que José María Barreda y el doble que el presidente del Gobierno, se jactó el lunes de ser la político más transparente de España, recordando a un periodista que si tenía su declaración de bienes es porque ella se la había proporcionado. Cospedal faltó a la verdad y obvió que la Ley de Transparencia y Control de los Intereses Privados de los Gestores Públicos obliga a todos los altos cargos a publicar sus bienes e ingresos en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha. De no ser así, no conoceríamos sus devengos ni propiedades.

Ese mismo lunes, 25 de octubre, día que todos alucinamos por los sueldazos públicos (el 95% de la financiación del PP procede de las arcas del Estado) que cobra todos los años, para muchos inmoral y vergonzoso, la secretaria general del PP se pavoneaba en las revistas de couché que tanto gusta aparecer, en este caso en el formato rosa de Glamour. Pero lo peor de la pasta que Cospedal se lleva cruda, como diría Leandro Esteban, no es la cantidad, sino la calidad, y encima tiene el descaro de erigirse ante los trabajadores y pensionistas como líder obrera que defiende los intereses de ambos, y para más cachondeo hace este anuncio con un pañuelo palestino al cuello. ¿Se puede ser más provocadora?

No contenta con esto, Cospedal no dudó ni una hora (cada sesenta minutos gana 125,9 euros de una jornada obrera de 40 horas a la semana) en suscribir los postulados de Esperanza 
Aguirre y cuestionar la labor de los liberados sindicales, que cobran una media de 338,55 euros a la semana, 13,2 veces menos que la número dos de Rajoy, que se embolsa 4.478,5 euros cada siete días. Un mes después, la también presidenta del PP castellano-manchego, restriega su nómina por los morros de Carlos Pedrosa (UGT) y José Luis Gil (CC OO), que cobran diez veces menos que ésta al mes y que todos los días 28 del calendario se lleva a casita la millonaria cantidad de 20.153 euros (más de 3,3 millones de pesetas), lo que ya es, sin lugar a dudas, la nómina pública con más dígitos de la historia de la democracia española, y éstos se limitan a una tímida crítica, a pesar de ser en numerosas ocasiones el centro de sus iras. Y es que para Cospedal, ni Pedrosa ni Gil, con quien nunca se ha reunido, tienen la legitimidad suficiente para reconocer su representatividad.

Mientras tanto, la secretaria general del PP continúa engordando su hucha, ya que tampoco paga de su bolsillo el coche oficial (con su sueldo se podrían adquirir 20 vehículos para médicos rurales), chófer (su nómina es 13,7 veces inferior al de la transportada), gasolina (con sus ingresos se podrían cubrir muchas rutas de transporte escolar) teléfono móvil, guardaespaldas (su retribución la multiplica Cospedal por 9), ante la falta de contundencia sindical que recuerde a la también senadora (aunque pocas veces acude a la Cámara Alta) que con sus millonarios estipendios se podrían pagar, además de los dicho, las retribuciones anuales de 14 administrativas o 21 limpiadoras; de 9 psicólogos o 17 enfermeras; de 16 mecánicos o 21 cajeras de supermercado; de 9 encargados de obra o 10 profesoras; de 5 economistas o 18 camareros; de 12 traductoras o 4 ingenieros de telecomunicaciones (los más cotizados); de 11 periodistas o 9 supervisores industriales; de 12 asesoras fiscales o 14 camioneros, o si se prefiere, de 5 médicos o…

Carlos Iserte
Fuente: http://www.dclm.es/news/120/ARTICLE/79141/2010-10-26.html